Un suelo de microcemento aporta continuidad visual, matices minerales y una superficie que dialoga con la madera, la piedra o el metal. En Marius Aurenti, el término francés béton ciré, traducido también como hormigón encerado, designa un revestimiento decorativo de poco espesor. Su elección depende tanto del acabado deseado como del soporte, del uso de la estancia y de la protección aplicada.
Esta guía reúne los puntos esenciales para preparar un proyecto de suelo: diferencias entre materiales, aplicación sobre baldosas, baños, calefacción, colores y mantenimiento. Antes de iniciar la obra, conviene validar el sistema completo con el equipo técnico y el profesional que realizará la aplicación.
Microcemento, hormigón encerado y hormigón pulido
El microcemento es un revestimiento fino aplicado sobre un soporte preparado. No sustituye a una solera ni corrige por sí solo los movimientos o defectos de la base. El acabado se trabaja a mano y sus matices forman parte del carácter de la materia.
El hormigón pulido, en cambio, se obtiene mediante el tratamiento mecánico de una superficie de hormigón. No implica la misma construcción, el mismo espesor ni la misma preparación. Para comparar propuestas, es importante identificar el producto y el sistema realmente previstos, más allá del nombre comercial.
Aunque se utilice la expresión «hormigón encerado», la protección no consiste necesariamente en una cera. La imprimación, el revestimiento y el acabado protector deben elegirse como un conjunto compatible con el proyecto.

¿Sobre qué soportes se puede aplicar?
La calidad del soporte determina la durabilidad del suelo. Debe evaluarse su cohesión, estabilidad, humedad, limpieza y planeidad. Las fisuras, zonas sueltas y contaminaciones requieren un diagnóstico previo; cubrirlas sin tratar su causa puede comprometer el acabado.
El manual de aplicación Marius Aurenti establece los soportes admisibles y las preparaciones necesarias. Excluye, entre otros, los soportes de madera o derivados, los pavimentos flexibles como linóleo y caucho, las soleras secas y los suelos radiantes eléctricos. También excluye determinados revestimientos porosos tratados con aceite o cera.
El aspecto continuo no significa que puedan eliminarse todas las juntas: las juntas existentes en el soporte deben mantenerse y tratarse conforme al sistema. Este punto se estudia antes de la aplicación, junto con los encuentros con paredes, puertas y otros materiales.
Microcemento sobre baldosas existentes
En una reforma, conservar las baldosas puede ser una opción si su estado y el soporte lo permiten. Hay que comprobar su adherencia y estabilidad, identificar las piezas que suenan huecas y definir la preparación adecuada. Una imprimación genérica no sustituye este diagnóstico.
Para una aplicación sobre baldosas, recomendamos consultar al equipo Marius Aurenti y recurrir a un profesional. El sistema requiere una imprimación específica y una preparación adaptada. La altura total de la solución debe comprobarse en puertas, escaleras y encuentros.
Consultar los consejos para aplicar microcemento sobre baldosas.
Elegir el suelo según la estancia
Salón, entrada y cocina
Un mismo tono puede aportar continuidad entre varias estancias. La elección del acabado debe considerar el tránsito, las manchas posibles y las condiciones de limpieza. En una cocina o una entrada, el sistema de protección y los hábitos de uso cuentan tanto como la resistencia del revestimiento.
Ningún acabado debe presentarse como inmune a todos los arañazos o manchas. Proteger las patas de los muebles, evitar arrastrar objetos pesados y retirar rápidamente los líquidos ayuda a conservar el aspecto del suelo.

Baño y ducha
Un baño exige una solución compatible con la exposición al agua. En la ducha, el manual Marius Aurenti exige colocar un sistema de impermeabilización líquida antes del revestimiento, en toda la zona expuesta. El microcemento y su acabado protector no sustituyen esa impermeabilización.
La pendiente, la evacuación, los encuentros y la seguridad de uso deben estudiarse con el profesional. La selección del sistema y de la protección se realiza para esas condiciones concretas, no únicamente por el color o el aspecto de una fotografía.
Terraza y espacios exteriores
Una solución interior no debe trasladarse automáticamente a una terraza. La exposición, el soporte, las pendientes y el drenaje requieren un estudio específico. Para un proyecto exterior, solicitamos estos datos antes de recomendar un sistema.
¿Es compatible con la calefacción por suelo radiante?
Debe distinguirse el sistema hidráulico del eléctrico. El manual contempla determinados suelos radiantes hidráulicos bajo condiciones de ejecución y puesta en servicio. Establece también las condiciones de temperatura y los tiempos de parada y reinicio que debe respetar el aplicador.
Los suelos radiantes eléctricos están excluidos en este manual. Antes de presupuestar la obra, comunique el tipo de calefacción y la composición del suelo al equipo técnico.
Colores, matices y acabados
Los tonos claros, beige, gris o tierra se perciben de forma distinta según la luz, el mobiliario y la superficie. Una fotografía o una pantalla orienta la elección, pero no permite juzgar por completo el color y la textura de un revestimiento real.
Recomendamos observar una muestra en el lugar del proyecto, con luz natural y artificial, junto a los demás materiales. La elección entre acabados debe confirmarse en función de la estancia y del sistema disponible.

Mantenimiento del suelo de microcemento
Utilice un producto de limpieza compatible con el acabado, respetando su dosificación y las indicaciones de mantenimiento. Para la limpieza habitual, evite los abrasivos y los tratamientos ácidos no validados. No aplique un antical destinado a grifería sobre el revestimiento sin comprobar su compatibilidad.
Retire el polvo y limpie con una mopa o un paño adecuado, sin dejar agua estancada. Los plazos antes del primer uso y la primera limpieza dependen del sistema aplicado. Ante una mancha persistente o una zona desgastada, consulte al equipo antes de lijar, encerar o añadir otro producto.
Preparar un presupuesto para el proyecto
El coste depende de la superficie, el estado del soporte, la preparación necesaria, los detalles de la obra y el acabado. Conviene distinguir el suministro de materiales de una prestación que incluya preparación y aplicación. Un precio por metro cuadrado aislado no permite comparar dos soluciones completas.
Para estudiar el proyecto, indique el país y la ciudad de la obra, la superficie aproximada, el soporte existente, la estancia y el calendario. Algunas fotografías y planos ayudan a precisar la propuesta.
Hablar con el equipo internacional sobre su proyecto. Podemos orientar la elección de la materia, las muestras y la solución técnica antes de la aplicación.





